Synopsis
Un cantante de Opera comeinza un viaje por francia y alemania para audicionar y alcanzar su sueño.
Excerpt
Del edificio donde fue la audición, la fachada bailaba más al ritmo de oficinas que a ritmo de un lugar donde uno pudiera explayarse cantando bonito, frío con piso de loza como la que tenía mi pediatra en Satélite, esa de puntitos negros y grises, el corazón me hacía pum pum igual que cuando iba al pediatra, la diferencia ahora es que tengo menos pelo, vengo vestido de traje negro y mi mamá no me toma de la mano. Va pues, vayamos pa´dentro. “Suba dos pisos y puede usted calentar la voz en el estudio” me dijo una mujer de lentes en Alemán. Yo no entendí nada, pero apuntó hacia arriba, y dijo “zwei”, “studio”.
Llegué al segundo piso, pasé la puerta y hacia la derecha se abría un corredor frío que estaba oscurito, frente a mi había una mesa con una forma a llenar y 5 sillas pa´sentarse (hay sillas que no son para sentarse según me decía mi abuelita, cuando en su hermosa sala con muebles antiguos) Un robusto barítono entonaba en voz baja su “Votre Toast”, y una soprano loca practicaba su “Come scoglio” de Mozart, luego "Je dis que rien ne m'épouvante" de Carmen y luego, el aria de Rusalka, “Lleva más de media hora ahí” me dijo el disque torero, “No pus, yo tranqui aquí, no necesito calentar” le dije, y es que ya había calentado en mi casa. Y pues como los dos llegamos temprano, nos pusimos a esperar juntos, yo llegué 45 minutos antes. El 53.
Y bueno, pues ya … pasaron los que tenían que pasar, que bonito, si gracias, bye, bye , luegos nos vemos, hasta luego, suerte y me toca!
Pianista con dedos medio chuecos pero nada que no me haya pasado antes, y yo le dí con todo Quand la flamme de l´amour! … “la cobijita, la cobijita en la voz!” me decía en el monólogo interno mientras cantaba “aquí aviéntate un piano, … bien, bien, bien … hasta ahí … sostenloooooooo, eso … ahora dale con todo, vientos, aquí rascate la pansa, … por que? … pus por que tienes comezón no importa es parte de lo que esta pasando justo ahora, … aguas aquí apoya bien, eso … ups hay algo en la voz, no importa apoya , eso chinga! , …”
Terminé mi primer aria. Me pidió otra, la de Hansel y Gretel “esta te sale re bien” , … una vez mas “pronunciación acuérdate, dem es mas como dim … eso, … mira, mira! , se está riendo! , … huuuy no, no, no, ve no´mas, la tienes en la palma de la mano, vela … se sigue riendo, la traes muerta, … eso Roy, dejate ir wuey … cobijita, cobijita , … ESO …”
Terminé la segunda y me dice, … mh! , … quiero escuchar algo con mas legato, … puedes cantar un par de barras en la segunda parte del aria de Leporello?, yo te detengo, no te preocupes. “Ha! , … seguro te va a gustar tanto que no me vas a detener, pero bueno …”.
Termino mis barras de Leporello (por que me detuvo) y me dice, “Come here, sit next to me please”
“Your dramatic skills are truly impressive and you are a true artist, you will have no problems working here in Germany and I ‘m sure some other agents will like you, but the voice does not convince me. It has no color, it needs more space, … I don´t know how to say it better in English (se dice cobijita idiota!), it lacks importance and color, anyway, thank you for coming.”
Otra vez mi pinche voz de mierda!, salí del cuarto con la cola entre las patas, entré al baño y en el espejo le rehuí al pendejo ese que no hace otra cosa que fallar en todo lo que hace. No quiero verle su cara de idiota, se lo dije, se lo dije!, … ya mejor regrésate a Montreal estúdiate una maestría en negocios y metete a una oficina. Imbécil. “Quiero irme con mi mujer”, … como un pobre escuincle. Me cambie lo más rápido posible con manos temblorosas, escuchaba mi respiración jadeante que hacía dueto a un pulso de corazón exhausto, me quité de encima el pantalón y camisa de vestir negros que uso para audicionar por que me quemaban la piel, como salen las palabras de uno cuando no siente el piso salí yo del baño, con una sonrisa que apenas aguantaba, bajé las escaleras cargando mi maleta pa´no hacer ruido y que alguien me notara, dos pasos fuera del edificio y me paré en el mismo lugar que me detuve cuando llegue. Ah!, que joven y bello era yo hace 45 minutos! El edificio de oficinas me aplastaba con su alemana indiferencia, con sus ropas amarillas güeras mediocres pudo más que yo con tantos colores y pájaros en la tripa y corazón. Me quedé parado ahí esperando a que una Valquiria me recogiera del campo de batalla. Nada. Mi corazón ya no hacía pum pum, al contrario, apenas y lo escuchaba, se fue a la esquina entre el pulmón y el diafragma a lamerse las heridas.
“Perdón” le dije “dame cinco minutos” me dijo “pero Perdón” le dije… , … se quedó en la esquina haciendo lo suyo, y como no venía ninguna hermosura rubia del cielo, decidí mover los pies por mí mismo. Jalaba mi pesada maleta por que se me ocurrió cargar con todas las ilusiones dentro.
