Hay tres razones.
1) Si no lo hace ahora, probablemente no lo hará nunca. Generalmente, escribir una novela es un evento de “algún día”. Por ejemplo, “algún día, quiero escribir una novela”. Pero la verdad es que el 99% de nosotros, si estamos solos y sin ayuda de otras personas, nunca nos dejaríamos el tiempo necesario para escribir una novela. Se ve algo tan alejado de nuestra vida diaria que siempre queda al final de nuestras listas de cosas por hacer. La estructura de NaNoWriMo le fuerza poner a un lado todas las preocupaciones que derrotan a su determinación y empezar. Cuando tiene los primeros cinco capítulos escritos, los siguientes le llegan fácilmente, o dolorosamente; pero llegan. Y va a tener amigos que le ayudarán a cumplir las 50,000 palabras.
2) El método más fácil de tener éxito es no pretender demasiado. Si se escribe una novela por la primera vez, el intentar llegar a la luna es la manera más segura de fallar. Con expectativas demasiado grandes, todo lo que escribe va a estar tonto o de poca importancia. Cuando mide su novela según el número total de palabras le quita esta presión de ser perfecto. Y empieza a sorprenderle a si mismo con un poco de diálogo expectacular por aquí y un giro ingenioso de la trama por allá. Los personajes empiezan a hacer cosas que nunca esperaba, llevando su novela a lugares que nunca imaginaría. Sí, habrá mucha prosa horrible, pero en medio de esta, seguro que hay belleza, mucha belleza.
3) Crear arte solo por el motivo de crear arte le hace cosas maravillosas; le hace reír, le hace llorar; le hace querer dormir una siesta y irse a lugares llevando pantalones extraños. Hacer algo sólo por el placer de hacerlo es un antídoto extraordinario contra todos los quehaceres de la vida diaria. Escribir una novela en un mes es una mezcla de regocijo y tonterías, y todos nosotros nos podemos beneficiar de añadir un poco de tontería espontánea en nuestras vidas.
