Portrait de Elenis

About the author
Elenis
Novel: Un pavo rosa
Genre: Young Adult & Youth
58,000 words so far   Winner!

About Elenis

Location: Mainhattan, La Tierra Donde En Invierno No Sale El Sol

Home Region:
Europe :: Elsewhere in Europe

Age:25

Website: http://www.estrambotica.com/

Favorite novels: Actualmente estoy con "Generación X". Y ojalá pudiera imprimirle al Pavo algo del humor de "La conjura de los necios" :D

Favorite writers: Jeffrey Eugenides, Michael Ende, James Joyce, Virginia Woolf, Fiódor Dostoievski, Carmen Martín-Gaite, Enid Blyton (:P)

Favorite music: Depende del tono y la ambientación :)

Non-noveling interests: Mover la colita

Joined date: octobre 17, 2006

Years done NaNoWriMo:
'06

Years won NaNoWriMo:
'06

NaNoWriMo posts: 1

NaNoWriMo buddies: 10

 


Un pavo rosa
an excerpt

Nick volvió a poner la mano en el pomo de la puerta, pero aquel comentario hizo que su interlocutora abriera mucho los ojos (lo que creó una especie de cerco blanco en torno al azul habitual) y, sin que Nick pudiera evitarlo, sintió cómo la puerta se abría como empujada por una ventolera, una mano la tomaba por la nuca y un par de labios fríos le plantaban un seco y apretado beso. Un seco y apretado beso en los morros. Nick volvió a abrir los ojos como la muñeca de sus recuerdos de infancia —perdona, perdona, pero tú quién te crees que eres, quién coño te crees que eres, tú— y se echó para atrás, pero Alex ya la había soltado. De nuevo con las mejillas coloradas y un proyecto de sonrisa colgado de la boca, dio unos pasos hacia la escalera.
—Enseguida vuelvo. ¡Tan rápido como pueda! Lo prometo.
La larga figura desapareció a la carrera junto con su larga sombra. Nick dio un portazo, se apoyó contra la puerta y se dejó deslizar hasta el suelo. De pronto, la música del vecino había enmudecido. Dentro y fuera de Nick, todo era un extraño silencio. Hasta sus sienes habían dejado de bombear en su particular versión de tecno-jarcor alias bakalao.
Sintió algo que le pinchaba en el bolsillo y tiró para sacárselo. Era una tira, algo arrugada, de cuatro fotos del fotomatón. Nada más la vio, los cables de su cabeza se conectaron otra vez y la música volvió a sonar a todo volumen; Chayanne gritó acércate un poquito, Salomé; las sienes martillearon y los martillazos retumbaron de un oído a otro, descolocando ficheros, tirando al suelo notas mentales y convirtiendo en un amasijo de información sin sentido el archivo de datos personal de Nick, que nunca se había jactado de estar muy ordenado pero prefería con mucho existir sin que nadie le molestase.
Nick emitió un jadeo rabioso. Al fondo del pasillo, tirado en mitad del suelo del salón, yacía el sombrero blanco boca arriba. Su negra boca la miraba sorprendida, quizás un poco falsa, como una gran O. Nick levantó peligrosamente el dedo índice y le apuntó con él.
—¡Túuuu! —rugió—. Tú tienes la culpa de todo.

---

Nick no contestó. Alex se inclinó sobre ella y la meneó. Nick emitió un ruido, pero siguió durmiendo. La parte de la almohada que había estado en contacto con su boca estaba mojada. Alex palpó por la pared junto a la cama hasta encontrar el teléfono, que sabía que reposaba en la mesita de noche, descolgó el auricular y marcó a ciegas un número conocido.
—Urgencias, ¿dígame? —ladró una voz femenina.
—¿Oiga? Mire, es que estoy… —Alex calló un momento—. Mire. Le cuento desde el principio, que será mejor. Estoy en casa de una amiga, y estábamos, bueno, haciendo algunas cosas cuando ella se ha quedado un poco traspuesta.
—¿Traspuesta qué quiere decir? —volvió a ladrar la voz.
—Como dormida. Pero no responde. Mire, ahora estoy hablando con usted y sigue durmiendo sin enterarse. A mí me preocupa que creo que ha bebido bastante, y no sé si algo más.
—¿Pero respira?
—Sí, claro —¿Cómo no va a respirar?, pensó Alex. Si no respirase no estaría yo hablando con usted tan tranquila, caray—. Profundo. Vamos, si ya le digo que es como si estuviese dormida.
—Vale. Por lo que me cuentas, tu amiga está dormida.
—Pero oiga, podría estar en coma. Ha sido de repente. Se ha tumbado sobre la cama y adiós.
—¿Qué ha sido lo último que ha hecho?
Alex abrió y cerró la boca. Cerró los ojos con fuerza, a pesar de que no era necesario —porque no se veía nada y porque a la ladrante voz del auricular no le importaba en absoluto si los ojos de Alex estaban cerrados o abiertos— e informó con tono neutro:
—Creo que tener un orgasmo, pero es que ni de eso estoy segura. Y por eso también me preocupo, porque no sé si la actividad, usted me entiende, actividad sexual, ha podido desencadenar cualquier reacción que yo desconozco. Le voy a decir la verdad: tengo diecisiete años, no estoy en mi casa y estoy acojonada. Usted es médico. Es la primera vez que hago esto, y encima es con una chica. Si mi madre se enterase. Ya le vale, podría ayudarme. Y oiga, de verdad, si le ha pasado algo me muero.
Al otro lado del teléfono se escuchó algo así como un gruñido de perro pastor, que fue aumentando de volumen hasta convertirse en algo que a Alex le sonó como una especie de inmensa carcajada contenida. De pronto le dio la impresión de que podía escuchar los sonidos de alrededor, como si alguien hubiese conectado la llamada a un amplificador.

Elenis's Writing Buddies

Glowing Halo
Chris Baty
Winner!
50,105 / 50,000
Deira
0 / 50,000
Cos Black
0 / 50,000
angua Winner!
50,363 / 50,000
Idgie W. McGregor
3,334 / 50,000
Glowing Halo
Adhara
Winner!
50,013 / 50,000
Glowing Halo
Ferlocke
Winner!
50,133 / 50,000
aldery Winner!
56,865 / 50,000
FirecrackerX
18,991 / 50,000
maraboustork Winner!
50,017 / 50,000




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